Aprender inglés con canciones es una de las formas más efectivas de que los peques interioricen realmente el idioma. Sin embargo, no vale cualquier clase de canción. Debemos buscar aquellas melodías y letras más divertidas para que los más pequeños se lo pasen como locos disfrutando de ellas. Incluso muchos centros educativos ya utilizan esta técnica, cuando en vez de usar un timbre ponen la misma canción todas las mañanas para indicar el momento en el que empiezan las clases.
Usa en general canciones sencillas, de un reducido vocabulario y con rimas que el niño pueda memorizar y repetir. Pon las canciones de fondo cuando el niño esté realizando otra actividad y repite regularmente las canciones que más le gusten. Los niños se fijarán más en las palabras en la medida en que las vayan memorizando y las reconozcan.
A continuación os dejo una selección de canciones divertidas para aprender inglés.
Head, shoulders, knees and toes.